
Fundadores
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Nuria Garrido
Co-Founder & CEO
Me equivoqué.
Aún recuerdo la cara de "gilipollas"
que se me quedó.
No olvido el día que me equivoqué
y metí a un candidato al que echaron a los tres meses porque sí.
Aquella vez el error fue mío, por aceptar a un cliente que no debía.
Como tampoco olvido cuando recomendé a otro candidato que, a los seis meses,
dejó tirado a todo el mundo
por 5.000 euros más.
Me equivoqué por recomendarlo a mi cliente.
Por eso hoy no me cuesta nada ser dura
y decir por qué descarto "gilipollas".
Prefiero mil veces ser criticada
a equivocarme y joderle la vida
a una persona,
o hacer que un cliente mío
tire su tiempo y su dinero por mi culpa.
Acertar al 100% es jodidamente difícil
porque siempre hay factores
que no dependen de ti.
Las cosas como son.
Pero, todos los límites y filtros son pocos, para evitar equivocarnos.
Y esto es precisamente lo que le critico
a las prácticas del "headhunting" de hoy en día, donde me vi metida.
Se ha vuelto una industria de
"pasar cromos" lo más rápido posible.
¿Se trata de buenismo?
En absoluto.
Se trata de ser profesional.
Querer ser mejores cada puñetero día es lo que nos mueve.
Te invito a que te unas a nuestra
Newsletter, donde hablaremos
también de toda nuestra vulnerabilidad,
que al fin y al cabo es lo que nos hace ser mejores.
Valoro las cosas reales: la lluvia, mi familia y vivir con intensidad.
Precisamente porque
valoro mi tiempo,
no haré que tu pierdas
el tuyo.
Abrazo
Nuria

Davíd Ríos

Co-Founder & COO
Imagina esto:
El sol pegando fuerte, las olas rompiendo con fuerza, la tabla bajo el brazo.
Estás ahí, frente al mar, con esa mezcla de adrenalina y calma.
Para mí, el surf no es
solo un deporte.
Es una forma de entender la vida.
Equilibrio. Disciplina.
Caer y levantarse.
Una y otra vez.
Y es la misma mentalidad que aplico en mi trabajo.
Ahora es cuando debería soltarte el discurso formal:
que soy graduado en ADE, especializado en Marketing y Publicidad, y que cuento con una trayectoria sólida en grandes consultoras de RR.HH.
Podría hablarte de soluciones integrales, assessment centers, estructuras retributivas o mapeo estratégico...
Pero, ¿sabes qué? Nada de eso es lo importante.
Lo importante eres tú.
Y tu negocio.
Mi trabajo es enseñarte a construir un sistema para que dejes de quemar tiempo y dinero en procesos que no funcionan.
Y lo mejor: te doy las herramientas para que tú seas el dueño del proceso.
¿Promesas? No.
Resultados.
Un negocio es, en esencia, una máquina de generar cash flow.
Y las personas que eliges son la sinfonía que hace que esa máquina suene bien (o falle estrepitosamente).
Piénsalo: ¿De verdad tu cash flow no es lo suficientemente valioso como para sentarte a revisar cómo estás seleccionando a tu gente?
De verdad… ¿no lo ves?
Lo que hago funciona.¿Que no suena épico?
Correcto.
¿Efectivo? Siempre.
Ahora la decisión es tuya:
puedes seguir gestionando el talento como hasta ahora... o podemos hablar.
¿Vas a quedarte mirando
la ola o la vas a surfear?
Un abrazo
David

